Visita Berlín con un guía “Low Cost”

julio 31, 2013 por Alex Doste Vigo
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En Europa hay un montón de ciudades perfectas para que le saquéis partido al fin de semana y os hagáis una escapadita a conocer estos lugares que están aquí al lado y, realmente, vale la pena descubrir.
Yo he tenido el lujo de poderme escapar hace nada a Berlín, y digo “el lujo” porque estando como están las cosas, escaparse un par de días hay que llamarlo así.

Os podría decir muchas cosas de Berlin, que es una ciudad cosmopolita, abierta, histórica, grandiosa…Pero sólo diré una: Berlín es una ciudad única. Fue destruida casi por completo durante la Segunda Guerra Mundial, ha estado dividida en dos por un muro durante 25 años, como el Ave Fénix ha resurgido de sus cenizas, ha crecido, la han hundido y sigue en pie.

Una ciudad que no olvida su pasado

Una virtud de Berlín es que no olvida su pasado, lo haya hecho bien o mal; por eso sigue en pie parte del Muro y una linea de adoquines sigue recordando por dónde se dividía la ciudad y el Ministerio de Aire del ejército Alemán durante el nazismo, que actualmente es el Ministerio de Finanzas de Alemania, ocupa una manzana entera. Además han erigido un monumento, espectacular e imprescindible, en recuerdo a las víctimas del nazismo, el Memorial al Holocausto una plaza hecha de 2.700 bloques de hormigón negro, todos de diferentes tamaño para recordarnos que, por parecidos que seamos, todos somos diferentes.

Visita guiada “por la voluntad” por Berlín

Pero sin duda, el consejo que os quiero dar si visitais la ciudad es que aprovechéis uno de los free tours de New Berlin Tours. Son 3 horas y media de recorrido a pie por la ciudad con un guía en tu idioma por lugares tan emblemáticos como Pariser Platz, la Puerta de Bandenburgo, El Reichstag, el Muro de Berlín, Ex Cuarteles de las SS, el Checkpoint Charlie… ¡y muchos lugares más!

No es necesario reservar, simplemente ve al Starbucks de la puerta de Brandemburgo a las 11:00 o a las 13:00 y ellos lo organizan todo. Una vez terminado, tu decides cuánto quieres pagar al guía, en función de lo que te haya gustado. ¡Y ya te adelanto que te encantará!

Además, son muy simnpáticos y te dan recomendaciones sobre lo que puedes ver y hacer el resto de tu viaje.

 

5 destinos perfectos para viajar en septiembre

septiembre 12, 2012 por Maria Mora Agrelo
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¡Que no te engañen, septiembre todavía es verano! Si aún no has podido disfrutar de tus merecidas vacaciones o simplemente la depresión post-vacacional te está afectando demasiado, haz un break porque septiembre es el mejor mes del verano para viajar.

3 motivos para viajar en septiembre

1. La temperatura

Nueva York por Randy Le'Moine

Nueva York por Randy Le'Moine

Septiembre es un mes en el que el calor todavía sigue entre nosotros pero la temperatura baja y el ambiente es más templado por lo que es el momento ideal para pasear por las ciudades, visitar monumentos y museos y disfrutar de las terracitas sin asarnos de calor.

2. Los precios bajan

Septiembre en muchos lugares deja de considerarse temporada alta por lo que los precios bajan y se hacen más asequibles, no solo en el alojamiento sino también en el alquiler de coches, restaurantes o la reserva de actividades de aventura como kayaks o surf entre otros.

3. Menos aglomeraciones

Los meses de julio y agosto suelen ser meses de vacaciones en todas las empresas, los españoles nos lanzamos a las carreteras e invadimos aeropuertos y estaciones para llegar a nuestros destinos ya sean nacionales o internacionales pero es una realidad que allá a donde vayas te encontrarás españoles disfrutando de sus vacaciones. Ahórrate las colas para entrar en los museos, las largas esperas para poder sentarte en una mesa de un
restaurante, y el comerte los pies del vecino en la playa abarrotada de gente.
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Teufelsberg, la “montaña” más alta de Berlín

noviembre 9, 2011 por Maria Mora Agrelo
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TelfeusbergEn mi anterior post os conté mi última escapada a Berlín, pero dejé lo mejor para el final. Me faltaba hablaros de uno de los lugares que más me sorprendieron. Seguro que muchos adivinasteis cuál era, gracias a la pista que os deje: un lugar elevado, pero que no se puede clasificar como una montaña. Pero para los que todavía no sepáis de qué lugar se trata, os presento Teufelsberg, La Montaña del Diablo.

¿Qué tiene de particular este lugar?

Esta colina de 115 metros de altura ubicada a las afueras de Berlín, fue creada de manera artificial después de la II Guerra Mundial con los escombros de más de 400.000 edificios derribados con los bombardeos. Hoy en día parece un auténtico fenómeno de la naturaleza, una montaña real que se integra a la perfección con el entorno del bosque de Grunewald, ubicado en la antigua zona del sector británico del Berlín Occidental.

La increíble historia de Teufelsberg

TelfeusbergDurante la II Guerra Mundial, en el lugar donde hoy se encuentra Teufelsberg, se erigía una escuela técnica militar nazi, la Wehrtechnische Fakultät creada por el arquitecto predilecto de Adolf Hitler, Albert Speer.

Tras la guerra se quiso demoler el edificio pero era demasiado sólido y se decidió sepultarlo bajo toneladas de escombros producto de la ciudad arrasada. Así es como en 1957 se llegaron a verter 10 millones de m³ de escombros amontonados formándose así la montaña más alta de Berlín. En ese mismo año, los servicios secretos americanos e ingleses, la NSA, Agencia Americana de Seguridad Nacional construyó sobre la colina una de las bases más grandes de escucha durante la época de la guerra fría.

Tras la reunificación de Alemania, en 1991, se abandonaron las instalaciones de la base espía y hoy en día se puede visitar lo que queda de los restos de los edificios y cúpulas de los radares.

En 2007, la colina volvió a recuperar protagonismo cuando el director de cine David Lynch la compró y se anunció que en su cima quería construir una “universidad” de la secta esotérica Transzendentale Meditation (TZM).

Una historia digna de contar, un lugar underground que no te puedes perder si visitas Berlín.


Cómo llegar: con el el S-bahn hasta Grunewald y después caminar una horita aprox. por un bosque. Paseo agradable que merece la pena.

Lo mejor: las increíbles vistas de toda la ciudad y la sensación de estar sobre la sepultura de una ciudad devastada.

Guía para una escapada de otoño a Berlín

octubre 12, 2011 por Maria Mora Agrelo
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Reichtag por peregrinari en Flickr

Reichtag por peregrinari en Flickr

¿Qué sería de nosotros sin los amigos? La verdad es que cuando un amigo te dice que se va a vivir al extranjero tienes sentimientos contradictorios. Sientes tristeza porque lo pierdes en tu día a día pero por otro lado tu mente empieza a maquinar una posible visita.

Eso mismo me pasó a mí cuando un buen amigo me dijo que se iba a vivir a Berlín. Ni corta ni perezosa, me dispuse a buscar un vuelo hacia tierras alemanas.

Y así es como una tarde de otoño aterricé en la ciudad cuya historia le precede y ha dejado marca en todo rincón habitado y sin habitar. Ciudad cosmopolita, muy de moda entre los jóvenes de la generación nacida en los 80. Una ciudad underground llena de lugares singulares que no te puedes perder.

¿Qué ver en Berlín? 8 visitas imprescindibles

El punto de partida de mi visita comenzó en la Puerta de Brandenburgo, uno de los símbolos más famosos de la ciudad. En su momento simbolizaba la división de las dos Alemanias, pero hoy en día, es símbolo de la unidad. Tras atravesar esta puerta, ya no había marcha atrás, el viaje en el tiempo había comenzado.

Holocaust Memorial por tochis en Flickr

Holocaust Memorial por tochis en Flickr

Situado a pocos metros de la Puerta de Brandenburgo, me encontré ante uno de los monumentos más impresionantes dedicados al holocausto judío. El Memorial al Holocausto se trata de una obra de arte abstracto compuesto por 2.700 bloques de hormigón negro de diferentes alturas que busca recrear la sensación de confinamiento de los campos de concentración.

Volviendo al presente, y muy próximo a estos dos monumentos, se encuentra El Reichstag, impresionante edificio que acoge el actual Parlamento alemán. Tras su restauración, se contruyó una nueva cúpula de vidrio desde donde pude disfrutar de una de las mejores vistas de la ciudad. Y, tras salir del Reichstag, como el hambre empezaba a apretar, nos comimos un plato de Currywurst, deliciosas salchichas alemanas con salsa picante, ¡mmm increíbles!

Una de las cosas más curiosas que nos íbamos encontrando a nuestro paso eran las marcas adoquinadas en las aceras que nos indicaban que el muro había estado erigido allí durante sus años de existencia. Siguiendo estas marcas por la calle Friedrichstraße, dimos con el Checkpoint Charlie, uno de los pasos fronterizos entre la zona soviética y la zona occidental. Tras la caída del muro supuso uno de los símbolos a rescatar de la memoria histórica. En sus proximidades está el Museo del Muro en el que hay una extensa exposición fotográfica sobre la vida en Berlín durante su división. Una de las fotos que me resultó más sobrecogedora, es una en la que un soldado intenta ayudar pasar a un niño de unos 2 años por encima de la alambrada que protegía el muro.

Test the Rest por WildVanilla

Test the Rest por WildVanilla

Dejando atrás el paso fronterizo, teníamos claro que era el momento de ver, tocar y sentir lo que durante muchos años supuso la división de un país, la separación de miles de familias y el obstáculo para la felicidad de los habitantes de esta ciudad. Así es como nos dirigimos, hacia la East Side Gallery. Se trata del último tramo de Muro de Berlín que queda en pie. Todavía ocupa su lugar original y mide 1,3 kilómetros. Constituye la galería de arte urbano más grande del mundo. A lo largo de su extensión, artistas de todo el mundo dejaron su huella en 106 murales que son un homenaje a la paz y la unión de los pueblos. Mi favorita: TEST THE REST, en ella un coche atraviesa el muro de Berlín rompiéndolo a su paso. Como curiosidad, la matrícula del coche lleva la fecha de caída del Muro, 9 de noviembre de 1989.

Karaoke en Maurer Park

Karaoke en Maurer Park

El domingo por la mañana, café calentito en mano, nos dirigimos al mercadillo de objetos antiguos de Maurer Park. Tras revolver entre montañas de ropa de segunda mano, cámaras de fotos Leica y objetos retro de todo tipo, nos merecíamos un descanso. Nos dispusimos a escuchar las voces anónimas de los participantes del Karaoke de Maurer Park. Sí, sí, Berlín es una ciudad muy activa culturalmente y cada domingo personas de todas las edades, sexos y orígenes se congregan en torno a las gradas de Maurer Park para escuchar canciones de todos los tiempos cantadas por personas de todo tipo. Cualquiera puede participar, tan sólo hay que apuntarse en una lista y esperar a que te toque.

Para finalizar nuestra mañana, salimos del parque y nos adentramos en el barrio más bohemio de Berlín, Prenzlauer Berg. En la época del comunismo en esta zona residían artistas y disidentes del régimen. Después de la caída del muro se hizo muy popular entre la población joven y alternativa. En esta zona pudimos degustar el mejor brunch de la ciudad. Da igual el lugar, hay montones de bares que ofrecen una gran variedad de platos.

Sin embargo, el lugar que más me impresionó de Berlín lo dejo para mi próximo post. Os daré una pista…es un lugar elevado pero no se puede clasificar como una montaña. ¿Alguien lo ha adivinado ya?