¿A qué mujer admiras más? Finalistas y ganadora del concurso

marzo 14, 2012 por Dovidena del Campo
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El alma de la mujerDurante la última semana os hemos preguntado en Facebook a qué mujer admiras más y por qué. El mejor se lleva un Cheque Regalo de 20€ para disfrutar en Groupalia.

Era difícil elegir, porque había historias muy emotivas y sinceras, pero finalmente nuestro jurado se ha quedado con Aida Cámara. Nos ha encantado ese mensaje tan positivo de quererse a una misma, de superación y de ambición por llegar aún más lejos ¡Enhorabuena!

Estas han sido las finalistas, ¿con que historia te quedas?

Sandra Martín

“A la mujer que más admiro es a mi compañera de trabajo, y amiga, Jessica. Hace año y medio, le detectaron un cáncer de mama. Sólo tenía 31 años y un bebé de poco más de 1, pero no se vino abajo. Estuvo desde el primer momento fuerte y optimista. No ha sido fácil, era un tumor maligno y peligroso, por lo tuvieron que hacerle una masectomía, después la quimio, no le costó mucho verse guapa con bonitos pañuelos cubriénnole la cabeza, y por último, la radio, un paseo después de todo lo que había pasado. Estoy muy orgullosa de ella, de su fortaleza y sus ganas de vivir, y también por ser su amiga. ¡Besitos, Jessi!”

 

Maria Prieto Diaz

“A mi abuela. Es imposible no admirar a esta mujer que vivió un noviazgo de 10 años en aquellos tiempos en los que eso no era normal. Empezó a “hablar” con mi abuelo justo antes de la guerra y cuando comenzó le tocó marchar al frente. Al terminar la guerra el gobierno de Franco decidió que el tiempo pasado en el frente no computaba como servicio militar básico así que le tocó volver a partir para hacer la mili. A su vuelta se casaron y tuvieron 4 hijas.

Cuando la pequeña contaba tan solo 5 años mi abuelo falleció y mi abuela sacó adelante a sus 5 hijas sola haciendose cargo de un pequeño negocio familiar, una carnicería, en un mundo dominado por los hombres. Apenas dormía 4 horas diarias para sacar adelante a sus niñas. Comprar el género, prepararlo para los clientes, abrir la carnicería, atender 8 o 10 horas diarias, volver a casa caminando 2 horas, preparar la casa, las comidas, limpiar la ropa que se tendrían que poner mañana sus niñas y ella misma, pues solo tenían una muda de ropa, dormir y comenzar de nuevo. Ahora cuenta 93 años, y la familia ha crecido mucho. Todos adoramos a nuestra abuela que siempre nos da sabias lecciones. Cuando alguno de los nietos nos quejamos por el trabajo, la falta de tiempo o el cansancio siempre nos dice “no sabes cuánto es capaz de soportar tu cuerpo”. Lo dice ella que puso al límite sus fuerzas por lo que más quería, sus hijas. ¿Es o no para admirar a la abuela?”

 

No hay barrerasMonica Benito

“A mi madre, porque fue capaz de luchar contra sus padres y seguir estudiando por la noche mientras que trabajaba por el día. Porque después de lo que le costó labrarse una carrera profesional, la abandonó por cuidarnos a mi hermana y a mí y posteriormente a sus padres enfermos, y porque ahora, ha decidido emprender su propio negocio sin dejar de ser una excelente ama de casa…..¡una SUPER MUJER con todas las letras!”

 

Laura Martinez Gaimundiz

“A Joan Wasser, la cantante conocida como “Joan as police woman”. Por su gran trabajo, por su valentía como mujer y su feminismo explícito, sincero y desacomplejado, por su apuesta total por la naturalidad a la hora de mostrarse, de vestir, de entender su cuerpo y por no ser una mujer florero. ¡Adelante con las mujeres valientes, naturales y reales!”

 

Maria Angeles Guillén Mateo

“A quien más admiro es a mi tía Carmen ( o Sor María Gracia). Es una mujer inagotable, con una fortaleza y una memoria inigualables, incluso hoy, con sus 80 años. Fue la primera mujer del pueblo que salió de él para estudiar una carrera en Alicante, una vez acabada la carrera obtuvo plaza fija en un colegio y era muy apreciada por todos sus alumnos, padres y todo aquel que la conocía y, no obstante, vió una revista de monjas misioneras y decidió dejar su vida acomodada para ayudar a todos los que lo necesitaban en países como Nigeria, Argentina y Colombia. Siempre se ha ganado el respeto y la admiración de todos los que la conocen y lo hace todo con una sonrisa en su boca. Con su edad sigue trabajando inagotablemente. Me gustaría si quiera parecerme un poco a ella y que hubiesen muchas mujeres como ella.”

 

Marta Segado

“Admiro a todas las mujeres que han hecho posible que a dia de hoy la mujer tenga un papel igual al del hombre, sin diferencia de sexos, a todas las mujeres que han dado todo a los demas sin querer nada a cambio.”

 

Diana Padilla Rueda

“A mi abuela, una mujer con la educación básica mínima y con la dificultad de ser hija ilegítima en una epoca en que eso era un estigma, que logró sacar adelante a 9 hijos propios y uno adoptado. Ha sido un ejemplo de una dama, una señora en toda regla, un faro en esta época. Porque nos dió un hogar, nos enseñó a sus nietos que el cariño con la disciplina no tienen porque estar separados, y que se puede educar con el amor. Porque es todo lo que yo quisiera ser.”

 

Beatriz Aranda Carranza

“Desde que era niña he admirado profundamente a mi hermana, hasta considerarla mi segunda madre. Nos llevamos 14 años, y fisicamente somos completamente distintas. Ella pelo ensortijado, morena, ojos azules, muy inteligente, comprometida y bella por dentro y por fuera. Yo bajita, pelo liso, ojos marrones, y caotica. El tiempo la paró en seco cuando tras casarse con el hombre de su vida le diagnostican ESCLEROSIS MULTIPLE y no había cumplido los 30. Era tan joven… Pero desde entonces, aunque esté reventada de dolores, desanimada al ver que le encantaría hacer algo tan sencillo como andar, sin caerse, es todo un triunfo que día a día tenga el ánimo y cuando este falla, la voluntad de tirar hacia delante con constancia y mucho trabajo. También se enfrenta a la intolerancia de muchos que tienen movilidad absoluta porque tiene una plaza de aparcamiento de discapacitados donde cualquier persona con discapacidad con los papeles en regla puede aparcar (No es personalizada) la han llegado a amenazar por ocuparla gente que sabe que no la puede ocupar. Admiro y mucho a mi HERMANA, a la que AMO y la tengo como referencia en la vida. Mi Rebelde con causa.”Una madre es el combustible

 

Cristina Gracia

“La mujer a la que más admiro y a la que más quiero en este mundo es mi madre. Por su humildad, por su bondad, por su esfuerzo, sacrificio y trabajo diario. Por sentirla en cada segundo de mi vida como si estuviese aquí pegadita a mí para estar a mi lado, protegerme, alentarme, cuidarme … por muy lejos que estemos. Por echarla de menos cada día, por sentir un sufrimiento y un dolor inmenso sólo de pararme a pensar en perderla. Por no pedir NUNCA nada a cambio, por disimular todo lo malo que le pasa para no preocuparnos, por ver lo feliz que es sólo con tenernos con ella, por verla disfrutar de cada conversación, reencuentro, celebración, etc con nosotros. Por prepararnos a cada uno, con todo el amor del mundo, todo lo que sabe que nos gusta y por disfrutar más ella, incluso que nosotros. Por tantas, y tantas cosas que la hacen la mejor madre y esposa del mundo, porque le daría todo lo mejor que pudiese para hacerla disfrutar y ser feliz, porque, en definitiva, he tenido la mejor madre del mundo y soy lo que soy, y he llegado a donde he llegado, por ella y gracias a ella.”

 

Aida Cámara

“Me admiro a mi misma. Porque con los años que tengo me he ido superando en cosas que pensaba que nunca las iba a lograr y si las he logrado, porque soy una mujer con aspiraciones y mirando siempre hacia el futuro. Y todos estos logros suman y siguen porque aun no se han acabado mis expectativas. :)

 

Mayte Picazo Escribano

“A mi abuela, porque sabía quién era y todo lo que hacía por nosotros era sincero, no era sacrificio para ella, era natural todo lo que trabajaba sin una sola queja, y porque ahora que no sabe quién es (por el alzheimer). Yo sí sé quién es y cada día que voy a estar con ella se lo recuerdo.”

 

Cristina Cejudo

“Siempre he admirado a mi abuela Juanita que falleció hace ya unos años a los 85 años. Fue una mujer que siempre tenía una sonrisa y buenas palabras para todos. Sacó adelante 7 hijos en los momentos duros de la postguerra. Llegando incluso amamantar hijos de vecinas que no tenían que darles de comer. Trabajó en el campo y cuando tuvo que emigrar a la ciudad, consiguió trabajo limpiando trenes y atender a su familia sin desfallecer y teniendo siempre su mejor sonrisa en la cara. Fue la mejor abuela del mundo y jamás he oído a nadie que la conociera una mala palabra, solo tienen palabras de admiración y agradecimiento a una pequeña gran señora que tuve la suerte de tener como abuela.”

 

Celia Canchado

“Siento que mi personalidad se ha ido formando de pedacitos de las mujeres más importantes de mi vida. Que mi puzzle llamado vida ha ido coleccionando piezas de esas maravillosas mujeres y que sin ellas, no solo estaría incompleta, sino que no sería yo. Que yo sin ellas no sería nada. La dulzura de mi madre al hablar, la simpatía que los ojos de mi hermana desprenden, la sabiduría y experiencia que emana de las manos de mi abuela, la locura de mi mejor amiga que tiñe mis días grises del más bonito de los colores… Engranajes que encajan perfectamente y que funcionan para hacerme ser cada día un poquito mejor. Piezas de mi puzzle vital que hacen que me sienta agradecida por formar parte de las mujeres más maravillosas que jamás pensé que conocería…”

 

Rubén Zarzo González

“Trabaja, es ama de casa, cuida a su marido ahora que está recién operado y no puede trabajar, mantiene una familia de 4 personas, y siempre tiene tiempo para aquello que necesites. Siempre lleva una sonrisa en la cara, te escucha, te ayuda en lo que pueda, y sufre si sufren los demás. Ha sabido educar a dos hijos que pasaron la adolescencia casi a la vez, comprendió con total naturalidad la sexualidad de uno de ellos, aunque no correspondiera con lo que la sociedad dictaba; y los apoyó y defendió siempre. Por todo esto, y por muchísimo más, por su amor incondicional, su fuerza, determinación, sentido de la justicia y empatía… No hay persona que admire más que a mi propia madre.”