Durante mucho tiempo se ha pensado que el jamón, tanto el serrano como el ibérico, era un alimento no muy beneficioso para la salud que, por su cantidad de grasa, engordaba considerablemente. Se recomendaba consumir moderadamente. Pero nada más lejos de la realidad. Diversos estudios avalan la necesidad de incluir jamón en nuestra dieta para convertirla en saludable. Por este motivo, forma parte de la tan famosa dieta mediterránea como uno de los alimentos que más beneficios aportan a nuestro organismo, ya que es rico en una gran variedad de nutrientes que nuestro cuerpo necesita.

El jamón puede ser serrano o ibérico. Esto depende de la raza del cerdo, de su cría y alimentación y de los tiempos de curación de cada pernil. Se establece que el jamón ibérico es más saludable que el serrano debido a que adquiere mayores nutrientes y la calidad de sus grasas es mucho mejor. Siendo el jamón ibérico de bellota el que aporta mayores beneficios a nuestra salud. Este último tipo de jamón se elabora a partir de cerdos de raza ibérica, criados en total libertad y alimentados exclusivamente de bellotas durante todo el proceso de montera o engorde. Su curación suele durar muchos meses, lo que lo convierte en un alimento con una calidad extrema.

Beneficios y propiedades del jamón

El jamón es uno de los alimentos más completos que podemos incluir en nuestra dieta. Contiene muchos de los nutrientes necesarios para el organismo humano. Además, aporta una larga lista de beneficios a nuestro cuerpo. A través del consumo de jamón se controla el exceso de colesterol malo e, incluso puede ayudar a aumentar el colesterol bueno para ajustar los niveles. El jamón, sobre todo el ibérico contiene un 60 % de ácido oleico monoinsaturado entre sus nutrientes principales. Estas cantidades sólo las supera el aceite de oliva. La pata de cerdo curada es muy rica en minerales, contando con la presencia de calcio, hierro, fósforo, zinc, magnesio,… Y también contiene vitaminas de los grupos B y D. Aporta gran cantidad de vitamina B1 que, es muy importante para combatir cuadros de estrés y ansiedad.

El jamón es un ingrediente de lo más versátil que nos permite cientos de preparaciones. Aunque la forma más saludable de ingerirlo es directamente de la pata, sin cocinar. Existe el falso mito de que el jamón engorda y que hay que controlar su consumo. Esta teoría la desmontan muchos estudios efectuados al respecto. Por cada 100 gramos de jamón ibérico hay 200 calorías y por cada 100 gramos de jamón serrano aumentarán a 280 las calorías. Por lo tanto, no se trata de un aporte calórico excesivo que tengamos que alejar de nuestra dieta.

Este producto, sobre todo el jamón ibérico, está altamente recomendado en las dietas de los deportistas. Por cada 100 gramos aporta unos 40 gramos de proteínas de calidad. Esto ayuda al deportista a desarrollar su masa muscular. También está enriquecido con un gran aporte de antioxidantes que ayudarán al deportista a recuperarse muscularmente de las sesiones más duras.

Se puede concluir que se trata de un alimento muy necesario en una dieta saludable y equilibrada que, contiene gran cantidad de nutrientes beneficiosos para nuestro organismo y que, además, tiene un sabor exquisito que agrada a todos los paladares. Es uno de los grandes productos de nuestra dieta mediterránea.
Si te interesa, puedes disfrutar de unas buenas piezas en nuestras ofertas de jamones y que seguro que para esta navidad te viene de perlas.