Chica y perro paseando por Mario Bollini

Chica y perro paseando por Mario Bollini

¡Qué contentos se ponen los perros cuando llega la hora del paseo! Ellos hacen ejercicio, gastan energías y disminuyen la ansiedad, y nosotros disfrutamos de maravillosos momentos al aire libre y fortalecemos la relación con nuestra mascota.

Beneficios de pasear un perro

Y es que sacar a tu mascota está lleno de beneficios: a los niños les hace aprender y ser responsables; se trata de una compañía muy reconfortante, que eleva la autoestima y libera estrés.

Pero si tu estilo de vida no te permite tener un perro y deseas disfrutar de la compañía perruna, una muy buena opción, además de solidaria, es hacerse voluntario en un refugio de animales. En ellos podremos pasearles e incluso apadrinarles.

Puedes solicitar información de cómo hacerlo en el refugio de Mataró (Barcelona) o en cualquier otro en tu ciudad. Da el paso y anímate, ¡es sano, solidario y divertido!

Consejos para que el paseo sea un placer

Si tienes un perrito, el paseo diario debe formar parte de la rutina de los dos; mascota y dueño. Estos son algunos trucos que nos ayudarán a convertirlo en una experiencia más satisfactoria para ambos:

1. Es bueno repetir algunas acciones. Por ejemplo, ponerle la correa siempre antes de salir y que asocie este gesto  paseo.

2. Si tu mascota tiene algún miedo (al ruido de los coches, motos u obras, por ejemplo), le podemos premiar con chuches o golosinas para distraer su atención hasta que se acostumbre.

3. Es importante que asocien el paseo con algo agradable y calmado, nunca debemos sacar a nuestro perro excitado o ansioso.

4. Si tira de la correa debemos corregirlo, por ejemplo con un simple “no”. Debe de entender nuestro tono y trasmitirle que no está bien lo que hace. Esta actitud se puede reforzar con un pequeño tirón seco y parándonos durante un momento.

5. Lo más importante para que nuestra mascota nos entienda es ser paciente y tomárnoslos con calma.

Recuerda que tu perro tiene que estar correctamente identificado a la hora de pasear. Si es un perro considerado por la ley como potencialmente peligroso, es obligatorio que vaya atado y con bozal. y, muy importante, lleva siempre una bolsita de plástico: ¡es nuestra responsabilidad limpiar lo que manchen!