Cuántas veces nos habéis escrito comentando vuestra visita a algún restaurante, el servicio maravilloso o la falta de algún plato o servicio especificado en el Plan… Como siempre, desde Atención al Cliente, nos ponemos manos a la obra para resolver cualquier incidencia y darte el mejor apoyo en el mejor momento. Pero claro, entre tanto hablar de comida y, estando en el departamento Global, en contacto con nuestros compañeros brasileños, peruanos, italianos, etc, ¡Mi mente acaba pensando en comida de fusión!

Ya, quizá no es lo más habitual, pero el salir del trabajo y encontrar el restaurante de sushi al lado del metro llevado por un argentino tampoco me ayuda. Y es que, qué puede superar un plato de sashimi, de nigiri con ese salmón tan suave, ¡ays! No digo más. O sí, digo más, todo lo anterior me hace pensar en los buenos restaurantes de fusión japonés -algo que va surgiendo poco a poco-. Como un japonés del barrio de Gràcia que combina el sushi más japonés con aromas brasileños o al japonés-peruano al que fui en una celebración  y ¡no recuerdo la celebración pero sí los platos!

Comí un cangrejo enterito, como tostado, que estaba riquísimo. Sí, sí, todo el cangrejo se comía y muy bueno que estaba. En este último restaurante nos hablaron de la cocina y la cultura Nikkei, la de los japoneses que fueron emigrando desde hace un siglo al Perú, se quedaron y desarrollaron una cultura gastronómica mezcla natural del país del sol naciente con la del gran imperio Inca. ¿Has probado los choritos a la chalaca?, ¿El chicharrón de pulpo al olivo? Bueno, bueno, yo te dejo la dirección por si acaso…

¿Qué? Restaurante Komomoto

Temática: Fusión cocina japonesa y peruana

Especialidades: platos de la cultura Nikkei

Nos encanta: su ambiente casual apto para cualquier tipo de comida o cena